domingo, 9 de septiembre de 2018

Comer en Trujillo

Ayer fue el Día de Extremadura y no se me ocurre mejor ocasión para hablaros de los restaurantes de una de las localidades más bellas de la comunidad autónoma extremeña y, posiblemente, de España: Trujillo, en la provincia de Cáceres y a poco más de 200 Km de Madrid.



La Plaza Mayor de Trujillo es absolutamente maravillosa, una monumental plaza renancentista con edificios tan grandiosos  como el Palacio de los Marqueses de Piedras Albas, el Palacio de los Vargas-Carvajal, el Palacio de la Conquista y la Iglesia de San Martín de Tours. Por cierto, uno  de ellos está en venta a un módico precio de 3.500.000 Euros. 



Dicho lo cual, aunque en Trujillo se comiese mal, habría que ir igualmente. Pero además es que se come bien y bastante barato.
Ya os contábamos en un post anterior algunos de nuestros sitios preferidos, pero hemos de actualizar la información; ya que uno de ellos, lamentablemente, no ha podido continuar con su propuesta. Nos referimos al Restaurante Azafrán. Tan contentos llegamos nosotros con unos amigos a mostrarles el súper descubrimiento que habíamos hecho (vamos, que ni Pizarro cuando llegó a Perú) y nos dicen de sopetón que la carta, esa carta  que nos había maravillado ya no está. Nos ofrecen tres menús con platos absolutamente tradicionales, nada que ver con la propuesta creativa, gamberra y juguetona de antes. Aún así, decidimos quedarnos y probar. Y como os estaréis temiendo, fue un desastare total: la ensaladilla rusa súper sosa, la ensalada de pimientos insípida por estar mal e insuficientemente aliñada, las migas simplemente correctas... y así todo. 


Pero no por ello nos desanimamos. Después de eso y para quitarnos el mal sabor de boca nos fuimos a tomar un gin tonic Sikkim (que es una ginebra que lleva té de la India con tres variedades según te guste más o menos amarga) a Gloss Gin Club que tiene unas vistas espectaculares gracias a su ubicación en un punto alto de la Plaza Mayor antes de llegar a la Cuesta de la Sangre .
La terraza tiene ambientazo, siempre llena y cuenta con distintos tipos de mesas y asientos, según el plan que lleves, porque también sirven comida (ensaladas, tostas, raciones) que es abundante, sabrosa y aderezada con un servicio rápido y atento. La copita de Sikkim sale por 10€, pero merece la pena darse el gustazo disfrutando de ese paisaje. También podéis optar por otras referencias que os saldrán casi por la mitad. Yo es que soy de morro fino, que le vamos a hacer.





Sin dejar la plaza y para seguir disfrutando de sus terrazas tan ambientadas, otro día comimos en el Restaurante El Medievo. Su terraza está refrigerada con pulverizadores de agua y es algo que se agradece bastante teniendo en cuenta las temperaturas que se alcanzan allí. Este restaurante tiene dos cartas distintas, una de picoteo y otra de platos. Nosotros optamos por elegir un poco de cada una. No hay que perderse el variado de croquetas : patatera (embutido que emplea una mezcla de grasa de cerdo y patatas en puré), criadillas de tierra o trufas del desierto y bacalao; la moraga (carne de cerdo  a la brasa y condimentada cortada en cuadradillos), el bacalao dorado que lo sirven con un pescado de buena calidad y huevos  de los de la llemita naranja (de gallinas felices). El ticket medio es de 15€ por persona sin vino. 






Y sí, porque la Plaza Mayor nos llama mucho, recién llegaditos a Trujillo cenamos en la Cervecería Plaza Mayor, que a pesar de no ser un restaurante propiamente dicho, su solomillo de credo al queso súper tierno bien merece una visita. También muy rico el pescado adobado, pero no pidáis la tarta de queso. Aquí el ticket medio ronda los 12€ por persona con dos consumiciones cada uno (tinto de verano y cerveza).



Ah, casi me olvidaba el pan en los dos sitios anteriores es espectacular: pan de pueblo súper rico y sin los precios astronómicos que se barajan ya en Madrid en algunos locales.

Y como Trujillo cuenta con una villa medieval digna de ser visitada, pues decidimos subir alguna cuesta que otra y perdernos por sus embrujadas callejuelas para terminar cenando en el patio del Mesón La Alberca .  Insisto en lo del patio, porque el interior del restaurante no tiene nada a destacar, pero ay Dios mío ese patio, con su luz ténue, vistas a parte de la  ciudad monumental  de Trujillo y un buen rollo que transmite el personal que,aunque los platos no están del todo redondos aún, yo les auguro un futuro más que prometedor.Aquí el precio sube un poquito más, pero nada exorbitante: unos 25€ por persona, quizás 30€ si optas por un vino de gama media-alta. Por cierto, que en su castillo-fortaleza se han grabado algunos capítulos de Juego de Tronos





Bajando de la plaza por la Calle Sillerías  encontramos el restaurante el 7 de Sillerías que nos ofrece propuestas distintas si queremos piotear algo en la barra  u optamos por sentarnos en el restaurante o en su fabuloso patio, tan escondido él, pero en el que pasar una estupenda velada de verano.Muy ricas las croquetas, todas las carnes, las tablas de quesos. Aquí el ticket medio está también sobre los 25-30€ por persona.

Ya alejados del centro, pero a 10 minutos andando, cerca del ayuntamiento, se encuentra el Paseo Ruiz de Mendoza, pues en la cafetería del propio paseo y recibiendo el nombre del mismo podéis tomar unas deliciosas croquetas caseras de pollo o jamón. En serio, están tan ricas:doraditas, cremositas, sabrosas y genial de precio. Además podréis disfrutar de uno de los postres más tradicionales de la gastronomía extremeña: los huevecillos. Aunque es un postre de Semana Santa,como las torrijas, la señora nos contó que tiene que prepararlos todo el año porque hay mucha demanda. Y no nos extraña, porque están deliciosos. Yo creo que esta año además de la ruta de la torrija voy a hacer también la de los huevecillos. Os cuento qué son por si no los conocéis: están hechos a base de pan de pueblo y llevan huevo, azúcar, canela, cáscara de limón y naranja y también   leche. Una vez preparados se dejan enfriar en la nevera y se toman fresquitos .
De precio, genial: unos 10-12€ por persona.




Por ahora estos son nuestros favoritos, pero nos han hablado bien de un par de ellos más y seguro que en algún momento vamos a comprobarlo por nosotros mismos.

Contadme:¿conocéis Trujillo?  ¿Habéis estado en su Feria Internacional del Queso? ¿Y en el Chíviri?



6 comentarios:

  1. Muy buena información, no conozco Trujillo y la verdad que está relativamente cerca. Anoto tus recomendaciones por si voy.
    Besos
    Amanda

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  2. Ciudad con historia y buena gastronomía por lo que veo.
    Sin duda me quedo con esa maravillosa copa con las vistas de la plaza.

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  3. Como buena Extremeña que soy me ha encantado esta entrada y me encanta la feria del queso de Trujillo. Qué ilusión leerte :)

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  4. Hola,
    Deseando volver a Trujillo, que ya hace mucho que no voy. Seguiré tus recomedaciones y evitaré también los que citas. Gracias por la información

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  5. ¡Muchas gracias! Tendré en cuenta tus recomendaciones si visito Trujillo.
    Un abrazo.
    Celeste

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  6. Aún no conozco Trujillo. ¡Me lo apunto todo! Un abrazo.

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